La prueba cuenta con validación oficial por parte del InDRE, lo que garantiza su confiabilidad y utilidad dentro de la red nacional de diagnóstico
¿Por qué elegir nuestra prueba?
Tecnología molecular que marca la diferencia desde el primer día.
Certificación COFEPRIS
Alta precisión y confiabilidad diagnóstica
Tiempo de respuesta menor a 4 días
Detección de 39 mutaciones de resistencia y de Micobaterias típicas y atípicas
¿Esta prueba es para ti o para tu paciente?
Pacientes con síntomas persistentes de tuberculosis
Clinicas y Hospitales
Casos con antecedentes de tratamiento TB fallido

Diagnóstico preciso en casos sospechosos de tuberculosis.

La prueba detecta la presencia de Mycobacterias no tuberculosas (NTM), pero no identifica individualmente cada especie. Puede detectar el complejo Mycobacterium tuberculosis (MTBC) y está reportado que es capaz de identificar hasta 70 especies clínicamente importantes de Mycobacterias atípicas (NTM).

Detección de resistencia a:
• Rifampicina (18 mutaciones)
• Isoniacida (7 mutaciones)
• Fluoroquinolonas (7 mutaciones)
• Fármacos inyectables (6 mutaciones)

Reducción de contagios al identificar rápidamente casos activos.

Evita tratamientos ineficaces y no específicos que agraven la condición del paciente.
Mucho más que una prueba:
Una solución completa
Dos estudios, un mismo
estándar de excelencia

Pool 22
Detección simultánea de Micobacterias típicas y atípicas (MTB y NTM)

Prueba de resistencia
detección de 39 mutaciones relacionadas con resistencia a fármacos (MDR/XDR)
La confianza se construye con resultados




Lo que todos preguntan antes de hacer su prueba
Sí, es una prueba molecular aprobada por COFEPRIS que cumple con los estándares de bioseguridad y diagnóstico clínico internacional.
Los resultados se entregan en un máximo de 4 días hábiles vía correo electrónico o plataforma segura, con interpretación clínica.
A diferencia de métodos convencionales que tardan hasta 8 semanas, esta prueba identifica la bacteria y la resistencia a múltiples fármacos en menos de 4 días, con una sensibilidad muy alta y capacidad para diferenciar entre tuberculosis típica y atípica.
Esputo, lavado bronquial, biopsia, orina, sangre o muestras gástricas, lo cual permite adaptarse a distintos casos clínicos.
Las pruebas moleculares son un complemento necesario para un diagnóstico oportuno y confiable. Pero aun así, se recomienda complementar la detección y el fenotipo con un cultivo bacteriano.